domingo, 27 de enero de 2019

Nueva vida: Trillizos en casa



Finalmente llegó el momento de conocerlos, a las 33 semanas y 6 días de gestación el doctor decidió adelantar la cesarea debido a que corría peligro de una trombosis por una severa inflamación en la pierna izquierda. Estaba muy asustada, no quería que nacieran aún ya que serían sietemesinos y el objetivo era que llegaran al menos a la semana 34 (lo cual se considera un éxito en un embarazo de trillizos).

Llegamos al hospital en la madrugada, la operación estaba fijada para las 6:00 de la mañana en punto, con un rosario en la mano y temblorosa recuerdo haberme quedado sola en la sala de preparación, solo podía rezar y pedirle a Dios que todo saliera bien en la operación pero que sobre todas las cosas que ellos, los tres, nacieran sanos y vivos.

Fue así como pasé por mi primer operación en toda mi vida, una cesarea y de trillizos nada más ni nada menos. Me volvió el alma al cuerpo en el momento en que empecé a escuchar sus llantos conforme los iban sacando uno por uno de la barriga, Jean Franco a las 7:19 am, Mía Victoria a las 7:21 am y María Guadalupe a las 7:23 am, cada uno con 2 minutos de diferencia. Deseaba abrazarlos a los tres con todas mis fuerzas, tenerlos sobre mi tal y como lo hace una mamá de un solo bebé a la hora del nacimiento, pero recuerdo que solo me los acercaron uno por uno, les di un besito en la frente y se los llevaron.

Gracias a Dios los bebés nacieron sanos, obviamente prematuros, de bajo peso (3 libras y media cada uno). Luego de 3 días salí del hospital sintiendo que dejaba la mitad de mi misma aún ingresada en la sala de neonatología. Cuando los visitabamos los veía tan frágiles en sus encubadoras, no podía cargarlos ni darles pecho hasta que aprendieran a succionar y pudieran controlar ellos mismos su temperatura corporal. Fue así como me fui conviertiendo en mamá poco a poco, aprendí a cargarlos cuando me lo permitieron y alimentarlos conforme aprendían a succionar.

Luego de 2 semanas los llevamos a casa. Estabamos super asustados, no sabíamos cómo ibamos a manejar la situación, conllevaba cambiar completamente todo nuestro estilo de vida y acostumbrarnos al ritmo de vida de orden y organización completa que se requiere al tener 3 bebés de la misma edad en casa, cada uno con sus propias exigencias y necesidades.

Conforme han ido pasando los meses todo ha ido cambiando, se levantan para su lechita en la noche y en el día pasan sumamente activos los 3, por lo cual tener ayuda en casa es sumamente fundamental. Tengo que aceptar que hay días en que siento que no puedo más, sin embargo respiro y pienso "solo es una etapa" y todo parece mejorar.

Ver a tus hijos sonreir es una de las cosas más hermosas que puedas experimentar. Actualmente tienen ya 7 meses y empiezan a hacer nuevas gracias, Jean Franco baila, Lupita se chupa los dedos (de las manos y los pies) y dice “mamamama”, Mia desde que aprendió a sentarse ya solo quiere pasar así, todos intentan gatear pero aún no lo logran. Son la mayor felicidad de mi vida, mi hermoso caos, el mejor del mundo.




Nueva vida: Trillizos en casa

Finalmente llegó el momento de conocerlos, a las 33 semanas y 6 días de gestación el doctor decidió adelantar la cesarea debido a que cor...